domingo, 2 de mayo de 2010

LITERATURA. Características de la Lírica y el Teatro.

Para la tercera evaluación (2º examen):

LA LÍRICA
Poesía lírica es la que expresa los sentimientos, imaginaciones y pensamientos del autor; es la manifestación de su mundo interno y, por tanto, el género poético más subjetivo y personal. Frecuentemente, el poeta se inspira en la emoción que han provocado en su alma objetos o hechos externos; éstos, pues, caben en las obras líricas, aunque no como elemento esencial, sino como estímulo de reacciones espirituales. 
El carácter subjetivo de la poesía lírica no equivale siempre a individualismo exclusivista: el poeta, como miembro integrante de una comunidad humana, puede interpretar sentimientos colectivos.
La lírica se distingue por su brevedad; por la mayor flexibilidad de su disposición, que sigue de cerca los arranques imaginativos o emocionales sin ajustarse a un plan riguroso; y por su gran riqueza de variedades.
En la lírica, el yo del poeta no se puede definir en relación con ningún referente del mundo real, sino sólo a través del texto. Son indicios sobre el autor la sintaxis elegida, las palabras clave, los temas y la forma de exponerlos. La persona que habla en el poema es el poeta, el cual comunica la representación que él tiene de la realidad, sea ésta exterior o interior. Su presencia se hace patente en el poema a través de elementos gramaticales indicadores de primera persona (yo y sus variantes sintácticas –me, mí-), indicadores demostrativos y adverbios de lugar y tiempo. Tal concentración de marcas gramaticales sobre la persona del autor determina que la función expresiva o emotiva sea la predominante en el género lírico.
El (receptor o lector) tiene una acción directa en la configuración de la obra poética. La función apelativa o conativa encuentra su expresión gramatical más pura en el vocativo y en el imperativo. El aludido en la poesía cambia continuamente de referencia frente al yo, que se identifica, siempre, con el poeta. Con frecuencia, el es la amada, la verdad, el mundo, las cosas, la poesía, Dios… Con mayor frecuencia, el se refiere al lector con el que el poeta se identifica como si fuese él mismo.
El mensaje se caracteriza por la opacidad que presenta. En el lenguaje cotidiano, la expresión suele ser transparente y la información se manifiesta con toda claridad para que pueda llegar sin trabas al receptor. En el mensaje lírico, la disfunción de los elementos expresivos y el empleo de recursos tan subjetivos como la connotación hacen necesario el conocimiento de un código especial.
El referente o realidad extralingüística, a la que alude el mensaje, no se adecúa generalmente al mundo externo porque reproduce la visión personal del autor, aunque el hecho lírico no es sólo expresión del mundo interior del poeta, sino una visión de la realidad que, por ser distinta de cualquier otra, se expresa también en un lenguaje diferente.
La poesía aporta, pues, unas posibilidades de comunicación más amplias que las suministradas por otro tipo de discurso, debido a que la comunicación poética no se limita a un destinatario particular. El poema tiene como receptor a todo el mundo, incluso mucho tiempo después de haber sido escrito.
El poeta utiliza para producir su mensaje lírico una combinación apretada y económica de recursos fónicos (lo que lo emparenta con la música e incluso con sonidos prelingüísticos), recursos morfosintácticos, léxicos y semánticos. También, tradicionalmente se ha expresado en verso y mediante algún esquema métrico regular. El ritmo es otra de las características específicas de la lírica, aunque no sólo se da en ella.
La lengua literaria lírica marca entre significante y significado una relación distinta de la del uso cotidiano y la de las ciencias experimentales, humanas y de la comunicación:


*Es connotativa y sugeridora, al presentar ciertos caracteres propios:
--No agota todo su significado en el discurso.
--Dota a las palabras de valores semánticos peculiares.
--Configura su propio mundo referencial al crear imágenes diversificadas.


*Es innovadora, pues el afán de trascendencia y la preocupación por el estilo exigen:
--El rechazo de términos y "sintagmas" gastados por el uso.
--La renovación de las posibilidades expresivas.
--La búsqueda de originalidad en la forma y en el estilo.
--La fusión de forma y contenido, para embellecer el mensaje.


*Es estética, pues tiene como base esencial la función poética, que se logra mediante diversos procedimientos:
--La elección de la palabra por sus cualidades (fónicas, morfosintácticas y léxicas.)
--La aparición de un mensaje que llama la atención sobre sí mismo (función poética.)
--La explotación de formas, recursos o "desviaciones creadoras" deliberadas.


He aquí algunos recursos del lenguaje lírico (y, por extensión, del literario, en general):
RECURSOS FÓNICOS:


--ALITERACIÓN: Repetición de fonemas o sílabas en varias palabras (“Con el ala aleve del leve abanico”. RUBÉN DARÍO).


--ONOMATOPEYA: Aliteración que reproduce un sonido de la naturaleza (“Un no sé qué que quedan balbuciendo”. SAN JUAN DE LA CRUZ.)


--PARONOMASIA: Modificación fonética leve que conlleva un significado dispar (“Vendado que me has vendido…”. GÓNGORA.)


RECURSOS SINTÁCTICOS:


--ANÁFORA: Repetición de una o más palabras a principio de los versos o enunciados sucesivos (“¿Para quién edifiqué torres?/ ¿Para quién adquirí honras?/ ¿Para quién planté árboles?”. LA CELESTINA.)


--POLISÍNDETON: Repetición de conjunciones que no exige la sintaxis (“Más pueden dos, y más cuatro, y más dan y más tienen, y más hay en qué escoger”. LA CELESTINA.)


--ENUMERACIÓN: Sucesión de palabras con la misma función sintáctica (“Llamas, dolores, guerras, muertes, asolamientos, fieros males… FRAY LUIS DE LEÓN).


--PARALELISMO: Disposición idéntica en dos o más unidades sintácticas o métricas (“Donde hay soberbia, allí habrá ignominia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría”. QUEVEDO.)


--HIPÉRBATON: Alteración del orden normal de la oración (“Del salón en el ángulo oscuro, /de su dueño tal vez olvidada,/ silenciosa y cubierta de polvo,/ veíase el arpa”. BÉCQUER.)


--ELIPSIS: Supresión de algún elemento sin que se altere la comprensión (“Por una mirada, un mundo;/ por una sonrisa, un cielo;/ por un beso… ¡yo no sé/ qué te diera por un beso!”. BÉCQUER.)


RECURSOS SEMÁNTICOS:


--HIPÉRBOLE: Exageración inverosímil (“Tanto dolor se agrupa en mi costado/ que por doler me duele hasta el aliento”. MIGUEL HERNÁNDEZ.)


--OXÍMORON: Contraposición de dos términos en un mismo sintagma (“Es hielo abrasador,/ es fuego helado”. QUEVEDO.)


--IRONÍA: Afirmación de una idea (que se sobreentiende por el contexto) mediante la expresión de la contraria (“Con respeto, le llevad/ a las casas, en efeto,/del concejo, y con respeto/ un par de grillos le echad/ y una cadena”. CALDERÓN DE LA BARCA.)


--PERSONIFICACIÓN: Atribuir a los animales cualidades humanas o a seres inanimados cualidades de los seres animados (“Bajo la luna gitana/ las cosas la están mirando/ y ella no puede mirarlas”. LORCA.)


--METÁFORA: Identificación de dos objetos, real e imagen, en una misma frase (“Las piquetas de los gallos/ cavan buscando la aurora”. LORCA.)


--COMPARACIÓN: Relación, mediante un enlace, de un objeto real y un objeto imagen (“El sol brillaba como un pan de fuego”. GERARDO DIEGO.)

ALGUNOS SUBGÉNEROS DE LA POESÍA LÍRICA


COMPOSICIONES MAYORES


--Himno: composición que expresa los ideales o sentimientos de una colectividad.


--Oda: poema lírico destinado a la exaltación de una persona o cosa (religiosa, filosófica, heroica, amorosa, etc.).


--Epístola: poema escrito en forma de carta con un fin didáctico.


--Sátira: composición que sirve para censurar vicios o situaciones.


--Elegía: obra poética que expresa sentimientos de dolor por la pérdida de un ser querido o una circunstancia desagradable.


--Égloga: composición poética que tiene como protagonista postores situados en una naturaleza idealizada


--Canción: poema amoroso o religioso compuesto, generalmente, en forma breve.

COMPOSICIONES MENORES:


--Madrigal: poema lírico breve, generalmente amoroso, que expresa un elogio a una dama


--Letrilla: poema lírico breve de carácter amoroso, religioso o satírico-burlesco.

--Balada: composición lírica de carácter sentimental y melancólico.


--Villancico: poema breve que consta de uno, dos, tres o cuatro como estrofa inicial que se glosan en estrofas sucesivas.

EL TEATRO

El texto teatral está constituido por un escrito de carácter literario, preparado para su representación en un escenario. La representación forma parte de la esencia misma del teatro; la obra dramática contiene en potencia la acción teatral.
La diferencia más destacada que ofrece el teatro con respecto a los demás géneros literarios radica en el desdoblamiento que experimentan los dos factores básicos del proceso comunicativo: emisor y receptor.
El emisor es, en primer término, el autor, que crea los diálogos y las líneas básicas de la representación mediante las acotaciones; se dirige al lector-receptor, en una relación de distancia, tanto temporal como espacial (es la misma que se da en los otros géneros literarios).
En segundo término, es también el director, que realiza la puesta en escena, recreando sobre la base del texto literario. En sus montajes, el director tiene en cuenta al público-receptor y sus reacciones. El espectador, múltiple y simultáneo, no es obligatoriamente lector; conoce la obra en la fase espectacular que supone la representación.
En tercer término, el emisor también es el actor, que representa con su cuerpo y su voz el texto literario y que se dirige al público, como receptor.
Para que haya teatro tiene que haber CONFLICTO DRAMÁTICO, que es lo característico de la acción y de las fuerzas antagónicas del drama. Hay conflicto cuando a un sujeto que persigue cierto objeto se le opone en su empresa otro sujeto. La naturaleza de los diferentes tipos de conflicto es muy variable; podrían distinguirse los siguientes:
--Rivalidad de dos personajes por razones económicas, amorosas, políticas, etc.
--Conflicto entre dos concepciones del mundo, dos tipos de moral irreconciliable.
--Debate moral entre subjetividad y objetividad, inclinación y deber, pasión y razón.
--Conflicto de intereses entre el individuo y la sociedad.
--Combate moral o metafísico del hombre contra un principio o un deseo que lo sobrepasa (Dios, lo Absurdo, la superación de sí mismo, etc.).


Rasgos formales del género dramático. La disposición para ser representada es el rasgo diferencial más destacado en la obra dramática, que se formaliza en: un discurso principal dialogado de carácter literario, y en un discurso secundario, las acotaciones, de carácter personal, que aporta la información del autor para la representación de la obra.


--El diálogo. El texto dramático utiliza el diálogo como forma de expresión. Se diferencia del diálogo cotidiano y del narrativo por las siguientes peculiaridades:


...se expresa siempre en presente;


...profusión de la deixis personal y espacial;


...desarrollo de la historia vivida por los personajes a través de sus intervenciones dialogadas;


...ausencia de narrador.


El significado de una obra se extraerá del análisis pormenorizado del diálogo. Los monólogos escenificados son representaciones en las que un personaje cuenta su pasado o reflexiona sobre él en voz alta y no vive en el presente escénico.


--Las acotaciones. Constituyen un monólogo del autor con función conativa. Su misión en un texto es orientar para la puesta en escena. Todo lo expresado lingüísticamente por el autor en las acotaciones se refiere a los códigos paralingüísticos y no verbales que exige el montaje de la obra en un escenario. Mediante las acotaciones, el autor envía al director de la posible puesta en escena información complementaria sobre los personajes, el decorado, mobiliario, utilería, iluminación, ruidos, música, etc.


--El signo en el texto dramático. Es en el teatro donde se da una riqueza mayor de signos, tanto verbales como no verbales. Todos adquieren significación en el escenario. El código verbal es el del diálogo y el de las acotaciones; pero, en cuanto la obra se transforma en espectáculo, se multiplican los códigos no verbales, que harán posible la representación; entre éstos, citaremos los siguientes:
Paralingüístico (tono, inflexiones de voz, silencios, etc.), kinésico-proxémico (gestos, movimientos y distancias), Maquillaje (caracterización de los personajes), escenográfico (decorados, mobiliario y utilería –objetos movibles-), iluminación (auxiliar en la creación de ambientes), música y ruidos (como intensificación de la acción dramática).


Los elementos dramáticos. La obra dramática está integrada por los siguientes elementos: --la historia vivida por los personajes; --el personaje; --el tiempo; --el espacio donde transcurre la historia.


--La historia. Es el resultado de una suma de acciones llevadas a cabo por el personaje o los personajes. El espectador las conoce a través del diálogo. Constituyen una información que debe construirse de acuerdo con:


..una estructura externa (partes, jornadas, actos, cuadros, escenas, según los dictámenes de cada época) que aglutine de forma coherente la trama de la obra acorde con esa segmentación externa.


..Una estructura interna que puede alternar funciones principales y secundarias. El autor las distribuye adecuadamente para conseguir la intensidad dramática que mantenga interesado al espectador.


El acto es concebido como parte de la acción dramática y ligado a la estructura interna: exposición, nudo y desenlace.


--El personaje. Elemento del texto literario y del espectáculo. Va haciéndose en el texto de forma progresiva a través de los diálogos y monólogos, y siempre en relación con los demás personajes. Interesa más como sujeto de acción que como elemento aislado con rasgos personales.


--El tiempo. Tres tipos: --Tiempo de la historia (suma de acciones y situaciones); --tiempo literario (diálogo de los personajes en tiempo presente); --tiempo de la representación (condensación de la historia para adaptarla a la duración del espectáculo).


--El espacio dramático. Dos tipos:


..a.- Los previos a la representación: edificio teatral (cambia según el tiempo y la cultura) y escenario (espacio vacío que se convierte en espacio dramático en el momento de la representación).


..b.- Los espacios creados por la obra teatral: ámbito escénico (escenario preparado mediante decorado, luz, etc., para la representación) y espacio lúdico (el mismo ámbito escénico al que los actores dan vida con sus interpretaciones y juego escénico).


Géneros teatrales.


1. TRAGEDIA. Presenta el conflicto sostenido entre un héroe y la adversidad ante la cual sucumbe. La sublimidad del asunto requiere idealización de ambiente y lenguaje elevado. El desenlace es por lo general doloroso y recibe entonces el nombre de catástrofe.


2. COMEDIA. Juego alegre que busca el regocijo mediante la presentación de conflictos supuestos, situaciones falsas o personajes ridículos. Pero desde muy pronto ha crecido en dignidad hasta convertirse en el reflejo teatral de la vida diaria, con problemas y sinsabores auténticos, aunque la acción se resuelve casi siempre con un desenlace feliz.


3.DRAMA. Esta palabra significa “acción”, en griego. Posee el sentido genérico de “obra teatral”, cualquiera que sea su carácter. Pero, en su acepción más concreta, designa un género determinado que tiene, como la tragedia, un conflicto efectivo y doloroso; pero no lo sitúa en un plano ideal, sino en el mundo de la realidad, con personajes menos grandiosos que los héroes trágicos y más cercanos a la humanidad corriente.


Por los temas tratados, la comedia y el drama pueden ser históricos, religiosos, de costumbres urbanas o rurales, etc. La comedia o drama psicológico concentra la atención en el análisis del alma y reacciones de sus personajes. La tragedia ofrece menor variedad, ya que por su misma índole reclama asuntos prestigiosos, consagrados por la historia, la leyenda o la tradición literaria.

Subgéneros dramáticos menores:
Teatro breve, normalmente un acto:
1.-El auto sacramental: en verso. Trata temas religiosos mediante personajes alegóricos. 2.- El sainete de carácter popular, que se representaba como intermedio de una función o al final. 3.- El entremés: carácter cómico del Siglo de Oro, se representaba entre dos actos de una obra extensa. 4.- La farsa: Obra breve de carácter cómico y satírico.